TEL: 2249-1836 | CEL: 8387-8519

Nuestra Historia

Hace casi 30 años, en un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme, recibí un duro y artero golpe en mi nariz que frustró por completo mis sueños de convertirme en futbolista profesional, cuando jugaba en el equipo de promesas (como se llamaba entonces, ahora le llaman alto rendimiento) de un importante equipo de primera división.
No tomé la decisión solamente por preocuparme por mi integridad física, porque a la larga sané del golpe y seguí jugando por un tiempo el deporte que tanto amaba. Pero al final me di cuenta de que amaba mucho más a mi querida esposa y a mi creciente familia.

Entonces, el gran paso: Retirarme del fútbol, darme cuenta de que ese sueño no era parte del plan de Dios para mi vida. Me dediqué a varios trabajos como vendedor, hasta que un día me tope con algo que me cambiaría la vida: empecé a aprender el arte de la serigrafía, y pronto estaba haciendo diseños en camisetas, bermudas, gorras, y todo tipo de ropa. En mi tiempo libre, seguía extrañando los juegos con la pelota de fútbol, los goles, las celebraciones, los entrenamientos, la camaradería… Por suerte, pronto encontré un maravilloso reemplazo: el atletismo. Siempre me ha gustado hacer deporte, y correr es uno de los deportes más completos que existen.

Casi a diario, por más de 30 años, he salido a correr en las mañanas, y no he encontrado mejor manera para empezar el día, al menos para mí. Es una gran higiene mental, y por supuesto sirve para prepararse para cumplir con las carreras de los domingos, donde uno comparte esa misma alegría con muchos más amigos del asfalto.

No pasaron muchos años para que mi instinto comercial me dijera que unir mis dos pasiones, la confección y estampado de ropa y el atletismo, no era una idea nada descabellada en Costa Rica. Así que hice la inversión necesaria para la maquinaria y la material prima con mucho esfuerzo y ahorro, y en un espacio de mi propiedad construí un taller familiar de confección de uniformes deportivos, con especialidad en atletismo.

La historia del nombre es curiosa. El nombre es algo muy representativo de una empresa, y tiene que ser algo que llame la atención, que sea original. Y pensé: “¿Qué más original que mi propio nombre?” Y a partir de ese pensamiento surgió la idea de SPORT WENS: W por Willy, mi primer nombre. E por Eduardo, mi segundo nombre. N por Núñez, mi apellido paterno; y S por Soto, el apellido de mi madre. Ingenioso, ¿no?

Y bueno, ya han pasado varias décadas de trabajo con muchas ganas, éxitos y contratiempos, por promover un estilo de vida sano entre los costarricenses.

Puedo decir que el esfuerzo valió, vale y seguirá valiendo la pena. En realidad, he aprendido que no todos los golpes de la vida son malos, y que tengo mucho que agradecerle a ese jugador que me saco del fútbol para meterme en la gran aventura del atletismo.

¡Siempre p’alante!

Willy Eduardo Núñez Soto
Sport WENS

Top